Teatro Municipal Antofagasta gentilezaF2

Son 32 años llenos de música, pintura, danza e ilusiones artísticas que cumple la Corporación Cultural de Antofagasta. Más de tres décadas con que se pudo encantar a millones de personas y que ahora tiene nuevos desafíos que fortalecerán las expresiones artísticas de una ciudad tan pujante como la capital regional.

Fue un 16 de octubre de 1984 cuando el alcalde de ese entonces, Dragomir Goic Cortés, junto al Secretario Municipal, Leonard Zamora, aprobaron los estatutos y se creó la Corporación Cultural de Antofagasta (CCA), una de las instituciones más queridas de la región y que luego de varios vaivenes, cumple 32 años de existencia permaneciendo vigente en su trabajo artístico y que cuenta actualmente con más de 130 trabajadores a su alero, en pos de la difusión de las artes y el proceso creativo nacional.

Esta necesidad de instauración de una Corporación sin fines de lucro y con personalidad jurídica propia, surge luego de que el Gobierno de la época definiera que sean los municipios los encargados de administrar la cultura en cada zona y así definir la descentralización de los trabajos artísticos en el país.

Una fecha histórica para la cultura antofagastina, ya que la CCA como la conocemos actualmente, tomó las riendas de un gigante como es el Teatro Municipal y que había sido inaugurado hace muy poco, para que se convirtiera en el epicentro de las artes del Norte de Chile.

PRIMEROS DIRECTORES

Pero vámonos hacia atrás. Su primer Secretario General Ejecutivo fue Patricio Quintana Ortiz, un simbólico cargo, ya que su trabajo ad honorem (ya que su labor era de Director de Finanzas de la Municipalidad), lo hizo abrir un largo camino, por donde pasaron ocho representantes de la institución tales como Javiera Zañartu Fernandois, Juan Carlos Díaz Salvador, Julio Sepúlveda Bravo, Eduardo Alvarez, Lissette Cossani, Marisol Sánchez Pérez, Alejandro Rojas, Carla Corrales Guerra y donde actualmente permanece el periodista Mauro Robles Torres, definiendo el futuro de la institución.

Pese a ello, su administración en sus inicios no fue sólo del Teatro, sino que también debió dirigir el Estadio Regional y el salón de exposiciones que existía en el Paseo Las Torpederas (frente al Balneario Municipal), quedando sólo con el recinto de calle Sucre 433 en la actualidad, que ha tenido cambios estructurales y que hace un par de años atrás, ha ido tomando forma como una sala de conciertos y espectáculos con una gran calidad acústica, cómodos asientos, accesos a minusválidos y una atracción turística con su gigante mural de calle San Martín.

HITOS

Los principales hitos de esta corporación que ha podido reflejar en sus más de tres décadas, es haber podido articular a través de la capitalización de recursos privados y públicos, la creación de temporadas artísticas con diversos representantes y agrupaciones locales, con un fomento a las industrias creativas, la profesionalización y perfeccionamiento de las fuerzas laborales de la cultura, una visibilización nacional de la ciudad, a través de la Orquesta Sinfónica y los Festivales de Antofagasta de los últimos seis años (con presencia nacional e internacional).

A esto se suma la articulación con embajadas gubernamentales, instituciones culturales, sociales, religiosas, penitenciarias, formativas y educacionales. Una proyección para los próximos años que apuntan a adaptarse y entrar en sintonía con las realidades y desafíos de la comuna, mediante sus políticas de formación de audiencias, asociación y vinculación, expansión, integración latinoamericana y de desarrollo.

SEMILLERO

Pero no sólo define sus funciones como sala de espectáculos, ya que dentro de su edificio da cabida a la creación colectiva e individual gracias a sus Escuelas Artísticas (que llevan más de 28 años de trabajo de forma ininterrumpida), divididas en Ballet, Música y Bellas Artes, siendo una de las pocas instituciones en el país que promueve dichos centros educativos y culturales en sus recintos con 432 matriculados este 2014.

Además se entregan anualmente becas tanto parciales como totales en las tres escuelas y que consideran estudios regulares y asignaturas teóricas complementarias para 130 alumnos, para el desarrollo del talento excepcional artístico y el apoyo a los segmentos sociales con menos recursos económicos.

Un aparataje artístico que han sabido mantener con las constantes iniciativas como la Orquesta de Cámara juvenil, la Orquesta de Música Popular y por supuesto, el gran corazón de esta institución como es la cincuentenaria Orquesta Sinfónica de Antofagasta.

Una institución que sigue creciendo a pasos agigantados y que se forma como eje principal una variada gama de expresiones artísticas, desde su semillero como son las escuelas artísticas, como las manifestaciones masivas que desde su gran sede como es el Teatro Municipal, motivan a sus trabajadores, técnicos, directores y profesionales a construir juntos un camino de Identidad, Patrimonio y Pertenencia.

 

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